
Se sube en ascensor, se baja por las escaleras: la visita al Museo Magritte de Bruselas comienza así, al revés, un poco como el arte del genial artista al que está dedicado.
Parte del prestigioso complejo de los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica, una de las más importantes instituciones culturales del país, el Museo Magritte es la colección más vasta del mundo dedicada al pintor René Magritte, el artista que junto al español Salvador Dalí llevó el arte surrealista a sus máximas cotas.
Visiones oníricas pero también pragmáticas gráficas publicitarias: el museo es una panorámica completa sobre la vida y la carrera de Magritte, artista ecléctico que se aventuró en los campos más dispares.
Muchos turistas se quejan de que el museo es demasiado oscuro. De hecho, muchas salas están deliberadamente poco iluminadas por razones prácticas y simbólicas: por un lado, la necesidad de conservar obras en papel particularmente frágil; por otro, la voluntad de recrear el mundo íntimo y onírico de Magritte. La poca luz permite además centrar la atención directamente en las obras.
Al salir de este museo, tendréis la extraña sensación de que lo absurdo de la realidad es absolutamente normal.

La colección del Museo Magritte es un recorrido fascinante que os permitirá conocer el pensamiento de Magritte, sus temas recurrentes, movimientos y artistas que más lo influyeron y los numerosos campos artísticos en los que se aventuró. En exposición encontraréis efectivamente cuadros, incluyendo algunos de los más famosos, pero también dibujos, esculturas, carteles publicitarios, fotografías, películas y partituras musicales.
El museo incluye también la colección más amplia del mundo de obras del período «vache», importante porque en esta época el estilo del artista experimentó una nueva evolución. Gracias a los impulsos derivados de dibujos caricaturales y cómics tan apreciados por la cultura popular de la época, Magritte se hizo más rápido, agresivo y mordaz.
No esperéis ver cuadros de vacas como sujetos de las obras «vache»: la palabra vache en francés se suele traducir como vaca, pero en realidad tiene varios significados. Magritte la usaba para aludir irónicamente al movimiento artístico de los Fauves, del cual sus obras representan una parodia.
El itinerario museal se desarrolla desde la planta superior, a la que se accede por ascensor, hacia las plantas inferiores, siguiendo un recorrido cronológico así dividido:
La entrada al Museo Magritte se puede adquirir en línea u en las taquillas del museo hasta media hora antes del cierre.
Es posible adquirir la entrada individual solo para el Museo Magritte o una entrada combinada para otras sedes de los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica.
Se prevén descuentos para adultos mayores de 65 años y estudiantes menores de 26 años en posesión de un carnet de estudiante internacional. Los niños y jóvenes menores de 18 años entran gratuitamente.
Dado el flujo de visitantes al Museo Magritte, se recomienda reservar las entradas con anticipación directamente en línea. Comprando la entrada en línea será posible evitar las colas que se forman cada día en las taquillas.
La entrada es gratuita también para los poseedores de Brussels Card, la tarjeta turística oficial de Bruselas, y para todos el primer miércoles de cada mes a partir de las 13:00 horas.

Aquí tenéis algunas informaciones que os ayudarán a disfrutar al máximo de vuestra visita al Museo Magritte:

El Museo Magritte originalmente formaba parte del Museo de Arte Moderno de los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica.
Pronto las otras salas del museo de arte moderno se vieron aplastadas por la unicidad de esta colección y por la voluntad de los curadores de ampliarla continuamente. De manera demasiado evidente, el Museo Magritte merecía su propia sede.
Se eligió el elegante palacio del antiguo Hôtel Altenloh en el centro de Bruselas, restaurado en 1984 y utilizado como sede de exposiciones temporales. El Museo Magritte fue abierto al público el 2 de junio de 2009.
En los primeros ocho años de apertura, el museo logró incrementar el número de visitantes internacionales un 65% y hoy es visitado cada año por más de 300.000 personas de todo el mundo.
La entrada del Museo Magritte se encuentra en la histórica Place Royale (Konigsplein), en el centro de Bruselas. Se puede llegar fácilmente en metro, tranvía y autobús. La estación ferroviaria central de Bruselas está a aproximadamente 10 minutos a pie.
Cerca del museo también hay tres aparcamientos de pago.
La City Card le permite ahorrar en transporte público y/o entradas a las principales atracciones turísticas.
